Talento Unico

De feedback a feedforward: miremos al futuro de los proyectos

Las empresas hoy trabajan en base a la cultura del feedback, proceso de retroalimentación que resulta muchas veces vital en el progreso y crecimiento del talento dentro de la empresa. Pero así como la visión de liderazgo y de empresas cambian, el feedback también se transformó para pasar de mirar al pasado, a mirar hacia el futuro. 

 

El feedback llegó para enseñarnos la importancia de la retroalimentación, tanto en cómo darla hasta la mejor forma de recibir y agradecer los comentarios constructivos. Sí, es una herramienta que hoy nos permite expresarnos, conocer el punto de vista del otro, aprender de nuestros errores o tropiezos pero siempre bajo una mirada a lo que ya se hizo. 

Hoy, nuestro enfoque es diferente. Aprendimos que el pasado es eso, algo que ya pasó pero que podemos cambiar el futuro con nuestros actos. Tal como intentamos hacer cambios en nuestro actuar para el futuro de nuestro planeta o sociedad, y es algo de ese estilo lo que busca la práctica de feedforward en las empresas. 

Básicamente, el feedforward se emplea de la misma manera que el feedback pero comunicando lo que queremos o no queremos que pase o se haga en el futuro. Una retroalimentación hacia el futuro, algo similar a aterrizar nuestros sueños, proyectos y metas y hacerlos tangibles. 

Este método de comunicación ya se emplea en diversas empresas en el mundo, y se está convirtiendo en el predilecto sobre todo, de las organizaciones conscientes, ya que su principal objetivo es abrir caminos a mejoras con un enfoque puesto en la construcción de un plan de acción que traspasa las barreras de los análisis de los errores del pasado.

¿Cómo aplicarlo en la empresa?

El núcleo del feedforward está compuesto de ideas y propuestas para el futuro sobre algún tema, proyecto o aspecto en particular y funciona en base a una metodología que busca una meta más allá del aprendizaje sobre los errores:

  1. Nuestra meta: ¿qué queremos cambiar? ¿Cuándo debería estar cambiado? ¿Cómo se encuadra en los objetivos de la empresa?
  2. Nuestro escenario: ¿qué está pasando? ¿Con qué situaciones nos encontramos que no nos permiten avanzar?
  3. Nuestras opciones: ¿qué es lo mejor y lo peor que puede pasar? ¿Está la posibilidad de no hacer nada al respecto? ¿Hay que consultarlo con alguien más?
  4. Nuestra gantt de avance: ¿qué vamos a hacer? ¿Qué necesitamos para conseguirlo? ¿Cómo mediremos el resultado?

Así es como las empresas están mirando al futuro desde el centro, desde su equipo y su talento, y mejorando cada día el núcleo de las empresas.